miércoles, 16 de febrero de 2011

Jacques Lacan

"Lejos de ser la fisura contingente de la fragilidad de su organismo, la locura es la permanente virtualidad de una fisura abierta en su esencia: lejos de ser un insulto a la libertad es su más fiel compañera. Sigue su movimiento como una sombra. El ser del hombre no sólo no puede ser comprendido sin la locura, sino que no sería el ser del hombre si no llevara en sí la locura como límite de su libertad."


Soy taN
E N F E R M A
TaN
N O R M A L

lunes, 14 de febrero de 2011

Eternamente

Ojala que no me encuentres
asfixiada entre paredes,
ideas, recuerdos,
personas,
quehaceres
que me carcomen
las sienes,
y lo más oculto,
que se encuentra
ubicado tras el sexo.

Un cigarrillo tras otro
devoré por la ansiedad
que produce
por las calles
caminar,
sin dirección
ni dato alguno de la locación
que seguís desesperado,
persiguiendo algún sueño
inconscientemente ya olvidado.

Ojala
que puedas ver
que en realidad
no soy más
de lo que
aquí
ves.

jueves, 3 de febrero de 2011

Domingos Eternos

¡Qué manera de ser tan pelotuda!



Se extravió el objeto repleto de valor, lleno de historia, lleno de sentimiento.
No encuentro la manera de hallarlo, no encuentro nada. Mi cabeza... ¿dónde está?; se fue volando por la ventana, hacia algún lugar remoto y perdido del universo.
Y se convierte en necesidad, cada vez más, como si fuese parte de mi horrendo cuerpo.
La impotencia se albergó en el alma como una astilla imposible de remover, convirtiéndose, así, en la mayor imbecilidad nunca jamás conocida.

"Durante el día prefería apartarse de los demás; andaba lentamente por entre las rocas y recorría las arenas del páramo; soñaba con aquellos lugares frescos y soleados de su alegre y dichosa vida anterior y pasaba largas horas adormecido a la sombra de alguna de las rarísimas palmeras. Solía sentarse al atardecer en un sombrío y abrupto valle rocoso por donde corría un débil arroyuelo y allí tocaba, en una flauta de caña, tristes y melancólicas tonadas que improvisaba en el momento. Cuando sonaban quejumbrosos acentos, los faunos que los oían a lo lejos pensaban con pena en los hermosos tiempos idos. Muchos suspiraban, lastimeros, y se quejaban amargamente. Otros, no sabiendo hacer nada mejor que olvidar los bienes perdidos, se ponían a bailar danzas retozonas al son de los silbidos y voces. [...]"
Hermann Hesse

miércoles, 2 de febrero de 2011

Ingnorancia

Como remolinos, circulan entre nuestros cuerpos etéreos, un sin fin de obscenidades incontrolablemente seductoras. Abstrayéndonos del mundo ordinario, ese mundo del cual quisiéramos escapar. Un ir y venir de sensaciones se pasea a través del ser que uno es, juega con nosotros; nos destruye, hace rebalsar la percepción cotidiana.

Lo cotidiano, disfrutamos ignorar semejante enfermedad, para luego darle paso a caracterizaciones de la realidad totalmente contrarias a dicha porquería rutinaria. El único problema es que, todo lo que tengo para darte, es mi ignorancia. Nada de mágico alberga mi ser.