miércoles, 31 de agosto de 2011


Me gustaría amanecer sin resaca de incertidumbres e insatisfacciones y respirar (inhalo... exhalo...) sintiendo cierta serenidad-bienestar ¿sabés? Pero cada despertar se vuelve cada vez más engorroso, fastidioso; al intentar levantarme de la cama las fuerzas no me poseen, todo lo contrario, algo completamente desconocido me sujeta y aplasta para que no pueda ponerme de pie.
A veces paso horas intentando librarme de ese estado perezoso, desganado, tan sólo para tomar un café o unos mates y seguir sintiéndome de la misma manera pero ésta vez en una posición diferente a la anterior.
Los nervios me crispan la con y sin razón, sin embargo aquél estado no desaparece.
Me decido a salir por las calles, caminando desorientada y hacia los mismos lugares que frecuento habitualmente. Por momentos me siento drogada, casi anestesiada. Sólo duelen los pies por el calzado de mierda...
Y observo, sin lograr hallar nada ni nadie que me devuelva algo de vida. Mañana tal vez me suba a algún colectivo con destino desconocido y logre penetrar los portales de la desolación para luego, así, introducirme de lleno y de nuevo en un desagüe de Obras Sanitarias.

lunes, 29 de agosto de 2011


Salí a buscar algo, nada concreto. Caminé sin rumbo por lugares casi conocidos, intentando escapar de mi cabeza. No hay con qué darle, jamás me iré de mí aunque corra y me oculte de las miradas ajenas.
El sol quemaba las quipás y algunas calvas; las pupilas deslumbradas por los rayos, que emanaban cálidos colores y temperaturas, se regocijaban al pasearse por las plazas llenas de grupos de almas. ¿Qué haré con éste alma solitaria? ¿Cuándo ha de dejar de naufragar a través de éste ceniciento rutinismo estentóreo? No sé la respuesta, no predico el futuro ni la moral, ni ninguna de esas cosas políticamente correctas. Sólo se que correría desnuda sobre campos, desiertos de humanoides, sollozando de locura hasta estallar en la cúspide de la confusión, para luego volver a la razón y seguir sin comprender incluso cómo es posible que aún exista la fertilidad.

sábado, 27 de agosto de 2011

Más de lo mismo, La nada

Soy tan típica, tan común, tan predecible y descifrable... ¿Qué podría esconder? Soy transparente, no poseo nada en mi interior. De ahí, tal vez, venga el ser percibida como alguien a quien temerle: Temerle al vacío, al pozo sin fondo y sin salida...
Sí, comprendería que nunca más volvieras. Adelante, ve por tu camino, será mejor para ti.

lunes, 22 de agosto de 2011


...I am sinking, so I trick myself, like everybody else...

martes, 16 de agosto de 2011

Temor Morboso A La Exposisión Pública


Es un placer caminar por las calles en la madrugada mientras el silencio recorre los pasillos que se forman entre las veredas.
Luces amarillas refractadas en la acera, árboles que danzan en la oscuridad. Aire chocando contra la piel, aire helado que se inserta en éste ser cansado.
No comprendo el miedo colectivo que se tiene por la noche. No comprendo cómo ignoran que realmente el peligro existe en las horas pico del día; peligro humanoide defecado por prejuicios, peligro contaminante proveniente de vehículos... Peligro de olvidar quién eras, qué buscabas, qué pretendías cuando saliste de tu casa.
Menos mal que el encanto de la noche sólo es apreciado por unos pocos sino ¿en qué momento
uno podría disfrutar de la serenidad que delinea, a veces, a una ciudad...?

lunes, 15 de agosto de 2011

Detestarte

Largas noches dando vueltas en el lecho del insomnio.
Trozos dispersos de energúmenos reproches,
cultivando miedos, contradicciones, odio, placer.
El riesgo, y todo lo demás que se instala entre medio
de la psiquis alienando mi cuerpo de la dimensión
que todos perciben como conocida o verdadera.
Delirios de pasión repletos de insatisfacción,
no existe un sentido que no pueda considerarse insano
y lo que ayer parecía bello hoy ya no lo es...
No hay conflicto aparente, pero en apariencia todo engaña,
nada es lo que parecía; te detesto, te estrangularía
como a un trapo intentando sacarle la mugre líquida y gris,
tan gris cual tus estúpidos encantos, tus gloriosos movimientos,
tus tan preciosos conocimientos inútiles y comunes que tan sólo
te hacen encajar más fácilmente en éste rompecabezas social
y estructurado por el envase y su contenido neto...
No sos más que un modelo intelectualoide dominado por la gran bola
de mierda que gira y se revuelca entre los dedos de mis pies, frenándolos...



jueves, 4 de agosto de 2011

XLIII

Dejé la luz a un lado, y en el borde
de la revuelta cama me senté,
mudo, sombrío, la pupila inmóvil
clavada en la pared.
¿Qué tiempo estuve así? No sé; al dejarme
la embriaguez horrible de dolor,
expiraba la luz y en mis balcones
reía el sol.
Ni sé tampoco en tan terribles horas
en qué pensaba o qué pasó por mí;
sólo recuerdo que lloré y maldije
y que en aquella noche envejecí.

Gustavo Adolfo Bécquer